domingo, 6 de enero de 2008

Juguetes

Desde que una noche, mientras dormías, tres magos de Oriente te dejaron unos juguetes en la oscuridad del salón, ya no te abandonó la secreta necesidad de seguir siendo engañado con tal de que te dejaran jugar el resto de tu vida. Te contaron que unos magos, después de ofrecerle oro, incienso y mirra a Dios, a ti, que no eras nadie, te regalaron un aro, una escopeta con tapón de corcho, un caballo de cartón y unos lápices de colores, marca Alpino. Aunque los juguetes hayan evolucionado desde aquel simple aro a la video-consola, la ficción es la misma. Antes del uso de razón nuestro cerebro fue inoculado con esta ecuación: la ingenuidad equivale a un sueño lleno de regalos. Pero un día en el recreo un niño resabiado te abrió los ojos a la verdad. Esa fue la primera gran caída, el verdadero pecado original y desde entonces uno se ha pasado la vida realizando esfuerzos sobrehumanos para recuperar la gracia de aquel engaño primitivo.
"Miénteme, dime que me quieres", le suplicó Joan Crawford a Sterling Hayden en la película Johnny Guitar.
Tendrás ese juguete mientras creas en la magia.
Miénteme,dime que cabalgando aquel caballo de cartón podré atravesar el horizonte.
Miénteme, dime que en algún lugar del mundo existe aquella bicicleta roja que de chaval me llevaba a la playa cuando todavía fingía creer en los reyes magos.
Miénteme, dime que con aquella primera pluma estilográfica, ya extraviada, aun podré escribir poemas y libros de viajes, llenos de aventuras.
Miénteme, dime que no ha desaparecido de aquel valle el huerto de manzanos donde había vestigios de un altar dedicado a la diosa Diana y que no acabarán nunca aquellos placeres que en la juventud nos hacían inmortales.
Miénteme, dime que, desafiando este tiempo sucio, no acabaré agachando la cerviz y tragando al final con todo, sonriendo a los poderosos imbéciles, dando la razón a los que me impidan soñar en ríos incontaminados, en fuentes limpias donde bailan las ninfas en verano bajo la acérrima potencia del sol.
Miénteme, dime que con aquella escopeta, que tenía un tapón de corcho, podré abatir todavía un ave del paraíso y llenar de colores tu destino con los lápices Alpino.
Miénteme, dime que me quieres.
Este es el último juguete de los magos.
Manuel Vicent
Publicado en El País.

jueves, 3 de enero de 2008

Mujer tras la ventana

No quiero ser enero y que la nieve caiga
sin que mi mano pueda conocer tu cintura.
Estás tras la ventana y llueve y la ciudad
es la foto gastada de aquella otra ciudad
donde besos y risas son parte del recuerdo.


La memoria embellece lo perdido, bien lo sé.

No quiero ser enero, pero es inevitable,
como es inevitable que tú seas
esa mujer que miro mirar tras la ventana
y que ella sea ardiente,
ardiente e imposible, como tú.


Mis ojos tienen sed, han naufragado en ti.

miércoles, 2 de enero de 2008

¡Ay!



Ay que me diga que sí
Ay que me diga que no
Como no la querío ninguna la quiero yo.

martes, 1 de enero de 2008

Un deseo para el 2008

Que la vida nos trate dignamente.
(Verso de García Montero.)

domingo, 16 de diciembre de 2007

Con ojos vivos

“La poesía no es otra cosa que el mundo; es lo mismo visto de otra manera, por las palabras. Es el mundo vivo visto por una lengua viva con ojos vivos. Es necesario que el lector pueda remontar a la vida, al latido original, siguiendo la pista de la lengua.
Si la vida no se halla, pese a lo que se haga, por inteligente que se sea, por dotado que tal vez se sea, muy artista inclusive, de nada servirá, el poema es inexistente.”
Frédéric Wandèlere

lunes, 10 de diciembre de 2007

Hopper musicado



Hopper es uno de mis pintores preferidos.
Hay toda una historia en esos cuadros encadenados.
Rescue de Lucinda Williams.

jueves, 6 de diciembre de 2007

La prisión delicada

Lo primero que leí de Beatriz Russo fueron sus Cuentos chinos y me extrañó que no tuviese nada publicado, luego supe por nán que Beatriz ya había publicado el libro de poemas En la salud y en la enfermedad y que acababa de publicar La prisión delicada.

Me lo compré, lo leí, lo releo y lo disfruto y la mejor manera de haceros saber sobre su libro es esta entrada de nán y algunos de los versos.

“Por eso besé su boca,
la bocca baciata de Fanny Cornforth,
y fui su boca en el instante en que sus dedos la tocaban.
Le mie labbra,
la sangre de un arcángel voluptuoso,
mi boca besada a la intemperie de unas alas que parpadean
como los crónicos ojos del mundo.
Cayeron sobre mi rostro las plumas de la luna.
Se oyó la voz temprana de Boccaccio
“Bocca baciata non perde ventura.
Anzi rinnova come fa la luna”
La mia bocca,

la boca de todas las bocas deshechas en el reloj de piedras.
Barre tu pincel los guijarros que aún pesan sobre mis labios
levantando el polvo esparcido de las lavandas.”
Beatriz Russo

miércoles, 5 de diciembre de 2007

Manos escogidas

Manos escogidas es el título de uno de los relatos del libro Casi todas las tijeras de Lara Moreno a la que podéis leer en su blog Guarda tu amor humano.
Hace meses que tengo este libro, pero hasta hoy no me he decidido a dejaros algo de él porque me resultaba auténticamente difícil elegir un cuento.
Todos me gustan.
Así que he abierto el libro y he dejado que el azar decida por mí y aquí estoy copiando un fragmento de la página 82.
“La dependienta de la mercería se llama Elzbieta. Como buena Elzbieta polaca es rubia amarilla y tiene dos ojitos azules añil avispándole la cara. Le gusta lavarse los dientes seis veces al día y ya tararea un español digno. Pero cuando lleve dos meses más trabajando en la mercería habrá alcanzado la suficiente soltura verbal como para traducirle a sus compañeras de habitación los terribles versos de Wislawa Szymborska. Antes de salir de su país estuvo aprendiéndose sus libros de memoria porque no le cabían en la maleta y prefirió llevarse los poemas enzarzados en el cabello, donde ocupaban menos espacio. Además tenía miedo de que no pasasen la frontera.”

Os dejo citas de lo que otros dijeron sobre este libro y os animo a leerlo.
“Lara Moreno dispone en estos relatos un juego privado con las palabras: la búsqueda de un estilo, el encuentro con ese estilo, que tiene una especie de condición mercurial: frases derramadas y a la vez precisas, adjetivos que se funden con otros adjetivos, asociaciones insólitas, caprichosas e inesperadas.”
Felipe Benítez Reyes

“Así aparecen estos quince relatos con vocación de honestidad vital. Donde los personajes nos revelan sus razones-pasiones más íntimas (que pueden ser las nuestras) para desenvolverse en un mundo extraño (que sí es el nuestro).”
Paco Cifuentes

“Va recogiendo a cada página la difícil tarea de aunar belleza y precisión, dolor y optimismo, desahucio e integración. Todo tejido con las ganas de cambiar un mundo que se sitúa al otro lado del espejo, y arrebata, a todos los seres que en estos cuentos habitan, el reflejo de su silueta”.
Carmen Moreno

lunes, 3 de diciembre de 2007

Dance me to the end of love



Llévame bailando hasta tu belleza con un violín ardiente.
Llévame bailando a través del pánico hasta que esté a salvo.
Levántame como una rama de olivo y sé mi paloma mensajera.
Llévame bailando hasta el final del amor.

sábado, 1 de diciembre de 2007

E. Dickinson y B. Mesa

SOY NADIE
Soy nadie. ¿Tú quién eres?
¿Eres tú también nadie?
Ya somos dos entonces. No lo digas:
lo contarían, sabes.


Qué tristeza ser alguien,
qué público: como una rana
decir el propio nombre junio entero
para una charca admiradora.
Emily Dickinson



NADIE
Donde estoy nunca estuve,
donde estaré no existe.
No hay techo en el mundo
que pueda cobijarme.
A nadie pertenezco,
soy nadie.
De la carne del vacío me alimento.


No tengo destino, ni dios, ni patria.
No soy, no puedo ser.
El mundo dice que existo,
pero el mundo miente.
Sólo existe esa mentira, ese dolor:
la dolorosa mentira de existir.
Bruno Mesa