miércoles, 16 de enero de 2008
Lope y Bergamín
que en mi vida me he visto en tanto aprieto;
catorce versos dicen que es soneto;
burla burlando van los tres delante.
Yo pensé que no hallara consonante
y estoy a la mitad de otro cuarteto;
mas si me veo en el primer terceto,
no hay cosa en los cuartetos que me espante.
Por el primer terceto voy entrando
y parece que entré con pie derecho,
pues fin con este verso le voy dando.
Ya estoy en el segundo, y aun sospecho
que voy los trece versos acabando;
contad si son catorce, y está hecho.
Lope de Vega
Un soneto me pide que le haga,
ignorando las reglas del soneto,
otra nueva Violante, a quien, discreto,
pedirá mi soneto dulce paga.
Como en el eco de la voz se apaga
de la ripiosa consonancia el veto,
prisión será el soneto de un secreto
que ni su eco ni su voz propaga.
Secreto a voces que el silencio apura,
sonoramente, con el crepitante
temblor del verso como el de la llama.
Secreto que a sí mismo se asegura
por su sonoro son soneteante
cuando enmascara un corazón que ama.
José Bergamín
miércoles, 9 de enero de 2008
Con Lao-Zi
no se quedan aislados, polvorientos.
Nos lanzan sugestiones, atracciones.
Contestamos con voz de simpatía.
“Hombre de superior virtud no tiene
virtud.” En apariencia. “La posee.”
¿Paradojas? Hay muchas.
“Palabras verdaderas parecen paradojas.”
“¿Qué es más digno de estima,
la fama o la persona?” Lo auténtico se busca.
“¿Qué será lo peor, ganar, perder?”
Por rutas de ambición se pierde el hombre.
Se quiere ser auténtico.
“Gran lujo en los ropajes, las espadas al cinto,
manjares y riquezas.” Llamadlos por sus nombres.
Son “jefes de bandidos”.
Una conciencia ahí: este Lao-Zi.
“Deseo no tener ningún deseo.”
“Poseo tres tesoros: el amor,
sobriedad, no atreverme a ser primero.”
¿Espectador? Desde la orilla actúa.
“Victoria en regocijos
es encontrar placer en matar hombres.”
Más, más aún.
“Si el pueblo teme sin cesar la muerte,
entonces alguien tiene tarea de matanza.”
Ya muy bien lo sabíamos, no hay duda.
¿Humor, sabiduría?
“Regir un gran Estado es algo así
como freír un pez, pequeño pez.”
“Todo es siempre difícil para el sabio.”
La verdad ante todo.
“Palabras agradables no son las verdaderas.
Palabras verdaderas no son las agradables.”
También:
“Hablar poco es conforme con la naturaleza.”
Valor en el idioma.
“Los nombres son principio de las cosas.”
Y al fin…
“Retirarse una vez realizada la obra.
He ahí, he ahí, el dao del cielo.”
Dao: la clave taoísta, el misterioso dao.
Jorge Guillén
domingo, 6 de enero de 2008
Juguetes
Manuel Vicent
Publicado en El País.
jueves, 3 de enero de 2008
Mujer tras la ventana
sin que mi mano pueda conocer tu cintura.
Estás tras la ventana y llueve y la ciudad
es la foto gastada de aquella otra ciudad
donde besos y risas son parte del recuerdo.
La memoria embellece lo perdido, bien lo sé.
No quiero ser enero, pero es inevitable,
como es inevitable que tú seas
esa mujer que miro mirar tras la ventana
y que ella sea ardiente,
ardiente e imposible, como tú.
Mis ojos tienen sed, han naufragado en ti.
miércoles, 2 de enero de 2008
martes, 1 de enero de 2008
domingo, 16 de diciembre de 2007
Con ojos vivos
Si la vida no se halla, pese a lo que se haga, por inteligente que se sea, por dotado que tal vez se sea, muy artista inclusive, de nada servirá, el poema es inexistente.”
Frédéric Wandèlere
lunes, 10 de diciembre de 2007
Hopper musicado
Hopper es uno de mis pintores preferidos.
Hay toda una historia en esos cuadros encadenados.
Rescue de Lucinda Williams.
jueves, 6 de diciembre de 2007
La prisión delicada
Lo primero que leí de Beatriz Russo fueron sus Cuentos chinos y me extrañó que no tuviese nada publicado, luego supe por nán que Beatriz ya había publicado el libro de poemas En la salud y en la enfermedad y que acababa de publicar La prisión delicada.
Me lo compré, lo leí, lo releo y lo disfruto y la mejor manera de haceros saber sobre su libro es esta entrada de nán y algunos de los versos.
“Por eso besé su boca,
la bocca baciata de Fanny Cornforth,
y fui su boca en el instante en que sus dedos la tocaban.
Le mie labbra,
la sangre de un arcángel voluptuoso,
mi boca besada a la intemperie de unas alas que parpadean
como los crónicos ojos del mundo.
Cayeron sobre mi rostro las plumas de la luna.
Se oyó la voz temprana de Boccaccio
“Bocca baciata non perde ventura.
Anzi rinnova come fa la luna”
La mia bocca,
la boca de todas las bocas deshechas en el reloj de piedras.
Barre tu pincel los guijarros que aún pesan sobre mis labios
levantando el polvo esparcido de las lavandas.”
Beatriz Russo
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Manos escogidas
Hace meses que tengo este libro, pero hasta hoy no me he decidido a dejaros algo de él porque me resultaba auténticamente difícil elegir un cuento.
Todos me gustan.
Así que he abierto el libro y he dejado que el azar decida por mí y aquí estoy copiando un fragmento de la página 82.
“La dependienta de la mercería se llama Elzbieta. Como buena Elzbieta polaca es rubia amarilla y tiene dos ojitos azules añil avispándole la cara. Le gusta lavarse los dientes seis veces al día y ya tararea un español digno. Pero cuando lleve dos meses más trabajando en la mercería habrá alcanzado la suficiente soltura verbal como para traducirle a sus compañeras de habitación los terribles versos de Wislawa Szymborska. Antes de salir de su país estuvo aprendiéndose sus libros de memoria porque no le cabían en la maleta y prefirió llevarse los poemas enzarzados en el cabello, donde ocupaban menos espacio. Además tenía miedo de que no pasasen la frontera.”
Os dejo citas de lo que otros dijeron sobre este libro y os animo a leerlo.
“Lara Moreno dispone en estos relatos un juego privado con las palabras: la búsqueda de un estilo, el encuentro con ese estilo, que tiene una especie de condición mercurial: frases derramadas y a la vez precisas, adjetivos que se funden con otros adjetivos, asociaciones insólitas, caprichosas e inesperadas.”
Felipe Benítez Reyes
“Así aparecen estos quince relatos con vocación de honestidad vital. Donde los personajes nos revelan sus razones-pasiones más íntimas (que pueden ser las nuestras) para desenvolverse en un mundo extraño (que sí es el nuestro).”
Paco Cifuentes
“Va recogiendo a cada página la difícil tarea de aunar belleza y precisión, dolor y optimismo, desahucio e integración. Todo tejido con las ganas de cambiar un mundo que se sitúa al otro lado del espejo, y arrebata, a todos los seres que en estos cuentos habitan, el reflejo de su silueta”.
Carmen Moreno