martes, 3 de marzo de 2009

Con la soga al cuello de Flavia Company

Cuando supe que Flavia Company publicaría el libro de relatos Con la soga al cuello, inevitablemente recordé y releí ese otro libro que bajo el mismo título escribió Joseph Conrad. Y si Joseph Conrad pone al capitán Whalley en una situación extremadamente difícil, también lo hace Flavia Company con cada uno de los personajes de los diecinueve relatos que conforman su libro. Un guiño exquisito de la autora hacia Conrad al elegir este título.

Flavia Company consigue tocar una fibra distinta del lector en cada historia y una no puede menos que sentirse al borde del abismo, acompañando a los protagonistas, mientras lee. No se sale inmune de esta lectura y es la habilidad de la escritora quien nos guía a través de vidas que a veces nos dibujan una sonrisa y otras nos ensombrecen la frente. Nadie está a salvo de lo que sucede en esas páginas.

Escribe Martine Silber: “La fuerza de las palabras y de la escritura es tal que no se puede dejar de leer.” (Le Monde des Livres) y es cierto, puede que cerremos un instante el libro al terminar una de las historias y nos quedemos pensativos, pero volvemos a abrirlo con el ansia de saber qué ocurre en el siguiente espejo de esos fragmentos de vida que Flavia Company nos muestra.

Soy incapaz de elegir una sola historia, incapaz también de copiar un solo fragmento porque la elección es difícil y porque cada lector acabará, como yo, sintiendo cierta afinidad, cierta inquietud y sobre todo una conmovedora ternura por los personajes que dan vida a Con la soga al cuello.

7 comentarios:

Flavia Company dijo...

Muchas gracias, Winsta.

nunuaria dijo...

Gracias a ti, Flavia, por escribir este magnífico libro.

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

NUNUARIA,

Muchas eran las ganas que tenía yo de leer este libro de Flavia,que ya estoy leyendo y me gusta, y con el estupendo comentario que tú haces, pues, la verdad, se me han acrecentado.
Seguiré leyendo y cada vez con más prisa.
Gracias, nunuaria/winsta, por darnos buenos consejos y hacer exquisitos comentarios.

Y me pregunto yo, si no estoy equivocado, ¿por qué ese desdoblamiento de personalidad?

Un beso para nunuaria, y otro (¿?) para winsta, es decir, dos besos para la misma mujer. (¿O no?.

Cordialmente,

Antonio

nunuaria dijo...

Antonio, no es de extrañar que estés disfrutando la lectura de Con la soga al cuello) porque es un gran libro.
Mi comentario sobre él es pobre y no refleja todo lo que quise exponer, pero no tengo suficiente pericia con la palabras. Sólo fue una manera de agradecer como lectora lo que me hizo sentir el libro.
Besos y gracias por tus palabras.
(Lo de mi nick es lo de menos. Caprichos.)

ANTONIO MARTÍN ORTIZ dijo...

nunuaria,

No te quites méritos. Si una persona que no conoce a Flavia ni sabe nada de "Con la soga al cuello" lee lo que has escrito sobre el libro, seguro que brota en ella el interés por leerlo y al final se lo compraría.
Tienes que dejar atrás esa tendencia a quitarte méritos, lo mismo que hacían Deucalión y Pirra (explicados en mi última entrada) con las piedras. Mira qué maravilla se produjo. Que te sirva de consejo o de ejemplo.

Un beso cariñoso,
Antonio

NáN dijo...

Nunuaria es así, pero muchos libros magníficos los he leído por lo bien que incita a leerlos.

Este de Flavia, es de cum laude.

nunuaria dijo...

Sí, nán, cum laude, una manera fantástica de calificar el libro de Flavia.
:)