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martes, 17 de marzo de 2009

La mirada

Los ojos de los seres vivos poseen la más sorprendente de las virtudes: la mirada. No existe nada tan singular. De las orejas de las criaturas no decimos que poseen una “escuchada”, ni de sus narices que poseen una “olida” o una “aspirada”.
¿Qué es la mirada? Ninguna palabra puede aproximarse a su extraña esencia. Y, sin embargo, la mirada existe. Incluso podría decirse que pocas realidades existen hasta tal punto.
¿Cuál es la diferencia entre los ojos que poseen una mirada y los ojos que no la poseen? Esta diferencia tiene un nombre: la vida. La vida comienza donde empieza la mirada.

La mirada es una elección. El que mira decide fijarse en algo en concreto y, por consiguiente, a la fuerza elige excluir su atención del resto de su campo visual, Ésa es la razón por la cual la mirada, que constituye la esencia de la vida, es, en primera instancia, un rechazo.
Amélie Nothomb
Metafísica de los tubos

martes, 28 de octubre de 2008

Zweig y Nothomb

Hace unos días leí La piedad peligrosa de Zweig y hoy, Las catilinarias de Nothomb.
La casualidad en el orden de mis lecturas y en los envíos de la Biblioteca me ha hecho cambiar esta entrada.
Pensaba hacer lo habitual en mí que es dejar alguna cita de ambos libros, pero he hallado un gran paralelismo en el comportamiento de los personajes de estas obras. La misma Nothomb hace decir a uno de sus personajes: “¿Por qué no lees La Piedad peligrosa?”.
Porque es la piedad la que también mueve a los personajes de Nothomb, pero de una forma mucho más aterradora.

sábado, 6 de septiembre de 2008

I mentre continuava



I mentre continuava la feina, es va adonar que tenia al cap la balada del Rei dels verns de Schubert. No era la música ideal per a aquella tasca. Habitualment la Pannonique es programava al cervell unes quantes simfonies que li donaven l’energia indispensable per a un treball tan físic --Saint-Saëns, Dvorak-- però ara, aquell lied lacerant se li enganxava al crani i li minava les forces.
Amélie Nothomb
Àcid sulfúric